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Estudio vincula el aislamiento de los adolescentes con dificultades posteriores en el trabajo y la escuela
Nueva investigación sugiere que estar apartado de los pares puede moldear el futuro de los jóvenes, no solo sus sentimientos.
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Un nuevo estudio que siguió a jóvenes desde la niñez hasta el inicio de la adultez encontró que quienes estaban más aislados socialmente a los 12 años tenían más probabilidades de no estar estudiando ni trabajando a los 18 años. Según un artículo en Phys.org de los investigadores, el estudio siguió a 2,232 personas desde su nacimiento hasta la adultez joven y midió por separado la soledad y el aislamiento social cuando tenían 12 años.
Los hallazgos importan porque los gobiernos suelen tratar de ayudar a los jóvenes mejorando las habilidades laborales, los resultados de los exámenes, los programas de capacitación o el acceso a vacantes. Esas cosas siguen importando. Pero esta investigación sostiene que otro factor puede estar moldeando quién tiene un comienzo justo: si un niño tiene relaciones reales con sus pares durante los años escolares.
El estudio se basa en el Reino Unido, donde cerca de 1 millón de jóvenes son NEET, lo que significa que no están en educación, empleo ni capacitación. Esa etiqueta es usada por quienes elaboran políticas para describir a los jóvenes que no están en la escuela, no trabajan y no están inscritos en un programa de capacitación. Ser NEET puede afectar los ingresos, la salud y la independencia posteriores, y también puede generar costos para la economía en general.
Los investigadores hacen una distinción importante entre la soledad y el aislamiento social. La soledad es un sentimiento: la dolorosa sensación de que las relaciones que alguien tiene no son las relaciones que quiere. El aislamiento social es más externo y práctico: tener pocas relaciones o interacciones. Un adolescente podría tener muchos compañeros de clase y aun así sentirse solo. Otro podría quedar fuera de actividades o pasar el recreo solo sin describirse como solitario.
Esa distinción no es solo técnica. El estudio encontró que tanto la soledad como el aislamiento estaban relacionados con resultados posteriores, pero el aislamiento social fue especialmente fuerte. Los estudiantes de secundaria más aislados tuvieron después menos certificaciones y parecían tener menos posibilidades de conseguir empleo que sus pares menos aislados. Los investigadores informaron que las probabilidades de los niños más aislados de ser NEET a los 18 años eran cerca de 2.4 veces mayores que las de sus pares.
El artículo dice que estos vínculos no podían explicarse simplemente por la salud mental anterior, la soledad o el contexto socioeconómico familiar. El contexto socioeconómico significa factores como los ingresos, la educación y la posición social de una familia. En otras palabras, los investigadores sostienen que el aislamiento mismo puede tener un papel, en lugar de simplemente representar pobreza, ansiedad u otros desafíos.
Esa afirmación plantea un debate real. Un lado del argumento es que las escuelas y los gobiernos deberían tratar la conexión social como parte de preparar a los jóvenes para la vida adulta. Si un estudiante es excluido regularmente de grupos de pares, eso podría no aparecer de inmediato en sus calificaciones escolares. Pero podría afectar la confianza, la información, los hábitos y la práctica informal de trabajar con otros. Una escuela que nota el aislamiento temprano podría ayudar antes de que el problema se convierta en un vacío en el currículum.
El otro lado es que las escuelas ya tienen muchas responsabilidades, y medir la amistad no es como medir la asistencia o los resultados de los exámenes. Existe el riesgo de convertir la tranquilidad común en un problema que debe manejarse. Algunos jóvenes prefieren círculos más pequeños o más tiempo a solas. Una política que trate a cada niño menos sociable como alguien en riesgo podría sentirse invasiva, vergonzosa o incluso injusta. También podría llevar a las escuelas a enfocarse en lo que es fácil observar, como quién se sienta solo, sin entender las razones detrás de eso.
El estudio también desafía una idea reconfortante sobre la soledad. Algunas teorías sugieren que la soledad funciona como el hambre: se siente mal porque señala una necesidad y motiva a las personas a resolverla. Si eso fuera cierto, se podría esperar que los niños aislados que se sentían solos a los 12 años se reconectaran más a los 18 que los niños aislados que no se sentían solos. Pero los investigadores encontraron que no fue así. Los niños aislados y solitarios estaban igual de aislados después que los niños aislados que no reportaron soledad.
Ese hallazgo importa porque debilita el argumento de que el problema se resolverá por sí solo. Un joven que se siente excluido puede alejarse más, no menos. O puede tratar de reconectarse, pero tener dificultades debido a la ansiedad, las dificultades sociales o el rechazo. Los investigadores sugieren que las escuelas y los servicios para jóvenes a menudo están en posición de notar el retraimiento o la exclusión antes de que aparezcan en las solicitudes de empleo o los resultados de los exámenes.
Aun así, el estudio no significa que cada niño aislado se volverá NEET, ni que la amistad por sí sola puede resolver el desempleo juvenil. Los propios investigadores colocan la conexión social junto a las habilidades y las oportunidades, no por encima de ellas. La decisión implica atención y recursos. Si un gobierno gasta dinero solo en capacitación laboral, puede pasar por alto barreras anteriores que se forman en la niñez. Si dedica demasiado esfuerzo a tratar de crear vidas sociales, puede excederse o estigmatizar a los mismos jóvenes a quienes quiere ayudar.
La conclusión más fuerte no es que las escuelas deban convertirse en policía de la amistad. Es que las relaciones son parte de las oportunidades. Para quienes elaboran políticas, la pregunta difícil es cómo apoyar la conexión sin forzarla y cómo notar el aislamiento sin etiquetar a los jóvenes como dañados.
Escrito a partir del reportaje de Phys.org, “Growing up socially isolated linked to young people becoming NEET”.
Preguntas para conversar
- ¿Deberían las escuelas tratar el aislamiento social como una señal de alerta temprana de futuros problemas de educación y empleo, o es demasiado personal para que las escuelas lo vigilen? Defiende tu posición.
- Si un gobierno tiene dinero limitado para el empleo juvenil, ¿cómo debería equilibrar la capacitación laboral, el apoyo académico y los programas que fortalecen la conexión social?
- ¿Qué evidencia querrías antes de usar esta investigación para diseñar una política en otro país, como Estados Unidos?